Antecedente

El pasado 22 de enero 2024 la Contraloría abrió un sumario contra José Luis Torales, por su participación activa en política, lo cual va en contra de la decisión de la institución de prohibir a sus funcionarios involucrarse políticamente.
Torales, en ese entonces presidente interino del Partido Encuentro Nacional (PEN), había sido comisionado al Congreso Nacional, pero esta decisión fue revocada. El contralor Camilo Benítez, enfatizó la importancia de la independencia de las funciones de la Contraloría y la prohibición de que sus funcionarios participen activamente en política, por lo cual se ordenó iniciar un sumario administrativo y realizar un corte de comisión interinstitucional en ese caso.
En esa misma fecha la senadora Kattya González, respondió a la Contraloría sobre la situación de José Luis Torales, emitiendo una declaración sobre el caso. En este sentido el subcontralor Augusto Paiva, mencionó que inició una investigación previa a un posible sumario. Recordemos que Torales, asumió la presidencia del PEN siendo funcionario de la Contraloría, estando comisionado en la Cámara de Senadores, fungiendo se "asesor" de Kattya.
La renuncia:

Tras el escandalo, dos días después se vio obligado a presentar renuncia a su cargo dentro del partido político, debido a la incompatibilidad demostrada. En su lugar, asumió la vicepresidenta primera, Gloria Portillo.
El PEN se pronunció sobre esta situación a través de un comunicado, posterior a una reunión del Comité Ejecutivo en sesión extraordinaria.
Elección de nuevas autoridades:

El día 04 de febrero dentro del encuentrismo se llevó a cabo la elección de nuevas autoridades, en la ocasión la senadora Kattya González se postuló al cargo de Presidente, pero obtuvo solamente seis votos, lo que motivó a su renuncia a la vicepresidencia del PEN. La vacante de vicepresidente primero, dejada por Gloria Portillo al asumir la presidencia del partido tras la renuncia de José Luis Torales, fue ocupada por Gustavo Elizeche. A pesar de su influencia mediática Kattya González, no logró posicionarse dentro de su propio partido.
La consecuencia:

Ante toda esta situación, este martes 13 de febrero el Congreso Nacional recibió oficialmente el pedido de “pérdida de investidura” contra la senadora Kattya González. El secretario de la Comisión Permanente, Christian Gadea, confirmó la llegada del documento y lo entregó al titular de la comisión, Colym Soroka.
En respuesta, Soroka, convocó a una Sesión Extraordinaria para tratar dos puntos: derogar un reglamento interno para la pérdida de investidura, aprobado el pasado 20 de diciembre, que requiere una mayoría absoluta de dos tercios (equivalente a 30 votos), y presentar el Libelo Acusatorio contra la senadora González. En este sentido el senador Dionisio Amarilla, actuará como fiscal acusador, afirmando que existen "pruebas fehacientes e irrefutables" contra la legisladora, acusada de tráfico de influencias.
Maniobra de distracción:

Ante toda esta situación la senadora del PEN se declaró en “huelga de hambre” acusando al presidente Santiago Peña, de tener aspiraciones autoritarias. La legisladora declaró que levantará la medida si el Gobierno de Peña y sus aliados congresistas renuncian formalmente y por escrito a cualquier iniciativa de enmienda o reforma constitucional que permita la reelección presidencial.
La repercusión:

Por otro lado, el exsenador del Frente Guasu Hugo Richer, opinó que la huelga de la senadora no tiene respaldo, indicando que la medida de fuerza adoptada por la senadora Kattya González de ir a una huelga de hambre ante un supuesto plan de pérdida de investidura por el comisionamiento del funcionario José Luis Torales, de la Contraloría General de la República que estuvo a su cargo como asesor en el Congreso Nacional. “La huelga de hambre es una medida extrema que necesita respaldo colectivo y movilización social”, expresando dudas sobre su efectividad en este momento.
