El nuevo ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, asumió su cargo con la instrucción del presidente de la República, Santiago Peña, de «continuar y profundizar» las reformas en la política penitenciaria, adoptando un enfoque integral en su gestión.
Durante la ceremonia de juramento, Nicora destacó la importancia de elevar el nivel del Ministerio de Justicia y todas sus áreas misionales. Subrayó que la instrucción presidencial es seguir desarrollando el nuevo modelo de gestión penitenciaria para mejorar las condiciones humanitarias de las 18.000 personas que conforman la población penitenciaria del país.
Nicora también enfatizó la necesidad de optimizar los recursos administrativos y jurídicos del Ministerio de Justicia. Uno de los pilares de su gestión será la capacitación de los agentes penitenciarios y la mejora de sus condiciones laborales. Anunció la incorporación de nuevos agentes para las nuevas penitenciarías, destacando que es fundamental también atender al personal actual que carece de recursos para cumplir adecuadamente sus funciones.
Traslado de internos a Minga Guazú
El ministro informó que se están afinando los detalles para el traslado de internos a la nueva Penitenciaría de Minga Guazú, que será habilitada parcialmente. Este traslado se realizará de manera progresiva, atendiendo a criterios específicos relacionados con la situación procesal y el perfil criminológico de cada condenado. Nicora explicó que se dará prioridad a los internos con mejor comportamiento y capacitación, mientras que los perfiles más complejos serán atendidos posteriormente.
Reorientación de Tacumbú
Sobre la situación de Tacumbú, la cárcel más grande del país, Nicora admitió que es un desafío complejo. Expresó su deseo de redistribuir a los internos para convertirla en un centro de prevenidos, reduciendo su población actual de 1.100 internos. Reconoció que el desafío es grande y que se trabajará en todos los frentes para abordar los problemas del sistema penitenciario.
